Campaña de sensibilización de Allergan Colombia sobre el Glaucoma

Campaña de sensibilización de Allergan Colombia sobre el Glaucoma

En el Hotel Estelar ubicado en la ciudad de Cartagena, Colombia, se llevó a cabo el 28 de junio, la campaña #TriplicaLaFelicidadDeVer, evento organizado por Allergan Colombia con el objetivo de hablar acerca del Glaucoma.

La compañía publicó el siguiente comunicado sobre la actividad:

Con esta campaña educativa para redes sociales Allergan Colombia, pretende movilizar y sensibilizar a la población en general, relacionada o no con el Glaucoma, para conocer más sobre esta enfermedad, consultar con el especialista y realizar chequeos oftalmológicos anuales para proteger la visión que les permita a todos los colombianos Triplicar la Felicidad de Ver.

“La invitación es a que la gente suba a sus redes sociales una imagen con las 3 fotografías de los lugares, personas o momentos que quieren ver siempre, con un mensaje que lleve el numeral #TriplicaLaFelicidadDeVer”, explicó Andrea del Valle, Gerente de producto de oftalmología de Allergan.

Cada año, más colombianos consultan al médico por problemas de visión a causa de Glaucoma, pero aún hay muchos que no saben que tienen esta enfermedad

 El Glaucoma es una enfermedad que afecta los ojos y que poco a poco conduce a la pérdida de la visión, llegando incluso a causar ceguera, como consecuencia de un daño en el nervio óptico, que es el encargado de enviar las señales que percibe el ojo hasta nuestro cerebro.

Según explica el especialista glaucomatóloga, María Fernanda Delgado, “dentro del ojo, entre el cristalino y la córnea, hay un líquido transparente que se produce y se elimina continuamente. Si disminuye el drenaje de este líquido por sus canales naturales, se produce acumulación del líquido y aumento de la presión dentro del ojo. Esta mayor presión disminuye el flujo de sangre y comprime al nervio óptico

Esta enfermedad es conocida como el “enemigo silencioso de la vista”, ya que tiene un avance lento, no presenta síntomas claros, es casi imperceptible, pero de una gran peligrosidad: es irreversible. Pero una vez hay un diagnóstico, se puede evitar su progresión. Aproximadamente, una de cada dos personas desconoce que tiene Glaucoma.

De hecho, en Colombia – según el Análisis de situación de salud visual en el país publicado en 2016 por el Ministerio de Salud – más de 66.000 personas consultan al año por problemas de visión relacionados con Glaucoma. Según los datos, cerca de un 90% se ha incrementado el número de consultas por esta patología, sin embargo, muchos colombianos siguen sin ser diagnosticados.

En cuanto a la prevalencia estimada de Glaucoma en los departamentos de Colombia, se evidencia que Valle, Antioquia, Bogotá, Santander y Norte de Santander tienen las prevalencias (entre 0,11%-0,15%) más altas para el periodo 2009-2014[1].

Existen diversos tipos de Glaucoma. Los dos tipos principales son el de ángulo abierto y el de ángulo cerrado, que determinan cómo esta obstruido la salida del líquido dentro del ojo.

Se caracterizan por un aumento de la presión intraocular (PIO), es decir, la presión dentro del ojo. Sin embargo, el Glaucoma de ángulo abierto, es la forma más frecuente de Glaucoma, ya que representa al menos el 90 % de todos los casos de Glaucoma[2].

Alrededor de ella, hay varios mitos, que con la ayuda de la Dra. Delgado vamos a aclarar.

MITO. El Glaucoma afecta a las personas mayores, así que si soy una persona joven no debo preocuparme.
REALIDAD. El Glaucoma puede afectar a personas en cualquier edad, incluso los niños y bebés también pueden desarrollarlo. No obstante, todas las personas mayores de 60 años corren mayor riesgo de tener Glaucoma. Otros grupos en riesgo son las personas de raza negra y latinos mayores de 40 años y las personas con familiares que han tenido Glaucoma. La recomendación es hacerse un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas cada uno o dos años.

MITO. El Glaucoma sólo es causado por el aumento de la presión en el ojo.
REALIDAD. El aumento de la presión en el ojo significa que usted corre mayor riesgo de tener Glaucoma, pero no significa que tenga la enfermedad. Una persona tiene Glaucoma solamente si el nervio óptico está dañado. Si tiene un aumento de presión en el ojo pero no hay daño al nervio óptico, usted no tiene Glaucoma.

MITO. Quien tiene Glaucoma necesariamente se queda ciego.
REALIDAD. Los daños que se producen son irreversibles, ,pero con un diagnóstico oportuno, controles y el tratamiento adecuado se puede evitar su progresión. El oftalmólogo puede hacer un manejo con cirugía o medicamentos, los cuales son básicamente gotas para los ojos, que se aplican diariamente y ayudan a reducir la cantidad de fluido acuoso que produce el ojo, así como a drenar el fluido acuoso

MITO. El Glaucoma es hereditario.
REALIDAD. Es verdad que ciertos tipos de Glaucoma pueden ser hereditarios, pero existen muchos pacientes con Glaucoma que nunca han tenido algún tipo de presencia de esta enfermedad en su familia. Muchos pacientes a veces ni siquiera tienen idea de si algún miembro de su familia ha padecido la enfermedad o no, por esa razón los pacientes con Glaucoma deberían compartir sus diagnósticos con los miembros de su familia y alentarles a realizarse un examen oftalmológico.

MITO. Si no tengo síntomas, no tengo que preocuparme.
REALIDAD. Una persona puede tener Glaucoma y no saberlo. VERDADERO. Generalmente, en las primeras etapas del Glaucoma de ángulo abierto, la forma más común de Glaucoma, no aparecen señales de aviso. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, es posible que una persona con Glaucoma note que va perdiendo lentamente su visión lateral.

MITO. El dolor en los ojos es a menudo un síntoma de Glaucoma.
REALIDAD. Las personas con Glaucoma generalmente no sienten dolor a causa de la enfermedad. Recordemos que en general, el Glaucoma no presenta síntomas. Sin embargo, con los tipos menos comunes de Glaucoma, hay personas que pueden experimentar: vista borrosa, dolor de cabeza y en los ojos, náusea o vómito, aparición de círculos de colores alrededor de las luces brillantes ó pérdida repentina de la vista.